Tips para conocer al Hamas
2ª entrega: El Totalitarismo
Marcos Israel
El artículo 2º de la carta fundacional del Hamas, que ya comencé a citar en la entrega anterior, señala también lo siguiente: Artículo 2) “El Movimiento de Resistencia Islámica … Se caracteriza por su conocimiento profundo, su comprensión exacta y su adhesión completa a los conceptos Islámicos de todos los aspectos de la vida, la cultura, el credo, la política, la economía, la educación, la sociedad, la justicia y el juicio, la difusión del Islam, la educación, el arte, la información, la ciencia de lo oculto y la conversión al Islam”. Como se observa, no queda ningún aspecto de la vida fuera del conocimiento del Movimiento. Esta concepción totalizante, que todo lo abarca es extraordinariamente semejante a la de la ideología nazi.
Los conceptos islámicos a los que refiere devienen del Corán, el cual aparece largamente citado en el documento. El Corán es un manifiesto ideológico, político, social, económico y jurídico que configura la vida diaria de los musulmanes y las relaciones de éstos entre sí y con los infieles. En el que se funden lo político y lo religioso, lo público y lo privado. En las teocracias musulmanas la fusión de lo político y lo religioso, de lo público y lo privado ha llevado incluso a la existencia de una policía moral.
Según Erving Goffman, las instituciones totales controlan la totalidad de la vida de los individuos y, para ello, deben lograr convertirse en el único núcleo de pertenencia de éstos. Las relaciones entre el jefe y lo subordinados no se ajustan a reglamentos, es decir, no son disciplinarias. Se obedece para demostrar la devoción a una causa y se actúa por convencimiento. Ello hace a los fieles más devotos y a los militantes más entregados. Con lo que la arbitrariedad del jefe y la sumisión de la tropa se refuerzan mutuamente.
Ese modelo de relación, según Foucault, es rigurosamente totalitario y configura una siniestra gubernamentalidad de partido que ha caracterizado al fascismo y al estalinismo. Se caracteriza por el hecho de que la organización engloba la totalidad de la vida y exige de sus miembros un celo completo, las jerarquías se establecen por criterios de fidelidad y sumisión, y se despliega un ataque permanente a la individualidad, vista como signo de egoísmo y de falta de solidaridad. Tales prácticas se convirtieron en criminales cuando partidos de ese tipo alcanzaron el poder.
Al subordinar el reconocimiento de cualquier criterio de valor por el fervor hacia la organización, al estigmatizar como sospechosos los recursos que el individuo tiene y ha adquirido fuera del grupo (mediante insultos de diferente índole), este tipo de prácticas privilegian un tipo específico de militante: aquel que lo debe todo a la organización y que, por tanto, tiene todo su interés en la supervivencia de ésta y en la imposición de los criterios de la misma sobre cualesquiera otros (morales, intelectuales, familiares, etc.). Para analizar esta situación, Pierre Bourdieu (2000, 66) hacía la siguiente y significativa analogía –que en muchas cosas coincide con la visión de Foucault sobre el poder pastoral y la militancia en organizaciones totalitarias–: “Los conservadores más tenaces de un partido son aquellos que dependen más del mismo. En el lenguaje religioso, es lo que se llamaban oblatos: personas, hijos de pobres, que su familia daba a la Iglesia y que, debiéndole todo a la Iglesia, le daban todo, se lo daban todo a la Iglesia que se lo había dado todo. No hay nada más fiel que el oblato, porque si deja la Iglesia, se queda sin nada.”
Esta visión se amplía en el artículo 15º que se integra dentro del Capítulo 3º “Estrategias y métodos del Movimiento Islámico de resistencia”: “…Es necesario que los científicos, los educadores y los maestros, los trabajadores de la información y de los medios, así como las masas instruidas, en especial los jóvenes y los jeques de los movimientos Islámicos, participen en la operación de despertar (a las masas). Es importante que se introduzcan cambios básicos en los programas escolares, para purgarlos de los residuos de la invasión ideológica que los afectó por obra de los orientalistas y misioneros que se infiltraron en la región tras la derrota de los Cruzados a manos de Salah el-Din (Saladino). …”
La ciencia tampoco escapa a las reglas del Islam, hasta las tesis deben ser elaboradas con arreglo a los preceptos religiosos. En el acápite que refiere a “La función del arte Islámico en la batalla de liberación”: Artículo 19) se abunda en conceptos que reafirman la ideología totalitaria: “El arte tiene reglamentos y medidas para determinar si es arte Islámico o pre Islámico (jahili). Las cuestiones de la liberación Islámica necesitan un arte Islámico que eleve el espíritu sin situar un lado de la naturaleza humana por encima del otro, sino situándolos todos armoniosamente en equilibrio. El hombre es una criatura única y maravillosa, hecha de un puñado de barro y un hálito de Alá. El arte Islámico se dirige al hombre sobre esta base, mientras que el arte pre Islámico se dirige al cuerpo dando preferencia al componente de barro que hay en él. Si el libro, el artículo, el boletín, el sermón, la tesis, el poema popular, la oda poética, la canción, la obra dramática y otras, contienen las características del arte Islámico, entonces están entre los requisitos de la movilización ideológica, son sustento renovado para el viaje y recreación para el alma. El camino es largo y el sufrimiento es mucho. ..”
Increíblemente este artículo termina diciendo: “Todo esto es completamente serio y no es ninguna broma, porque los combatientes no bromean.”
Efectivamente es muy serio y preocupante, porque los resultados siniestros de ideologías como ésta son largamente conocidos por todos.
Tips para conocer al Hamas 2ª entrega: El Totalitarismo
27/Sep/2010
Marcos Israel